Según una revista inglesa, Tom Cruise tiene una  manía antes de acostarse en las noches: hace una rutina de ejercicios faciales, que incluye desde abrir y cerrar los ojos rápidamente, a mover la boca para todos los lados.

Como el actor no es adepto de los tratamientos estéticos, porque le teme a las agujas, prefiere cuidar de su belleza de forma natural  con ejercicios y buena alimentación.