La cantante Madonna tenía previsto lucir un vestido de novia musulmana en su nuevo vídeo musical, como crítica en contra de la opresión de las mujeres y de la guerra.

Sin embargo, la intérprete ha dado marcha atrás y ha decidido cambiar de idea por miedo a la indignación que podría causar.

A pesar de que Madonna está desilusionada por no poder lucir el traje, una combinación de un velo de novia tradicional iraquí y un uniforme de soldado estadounidense, ha hecho caso a las advertencias de sus asesores y no correr riesgos innecesarios.