Ambos llegaron por separado, Chris llegó a las doce de la noche con 20 personas pero sin Rihanna. Mientras que esta entró en el club tan solo media hora más tarde que el rapero y rodeada de guardaespaldas. Y ambos mantuvieron una distancia prudencial dentro del recinto, mientras disfrutaban del transcurso de la noche ignorándose el uno al otro. Él dejó el local a las 2:15 para montarse en su Lamborghini plateado y ella esperó un poco más para marcharse.