Kim Kardashian desea cuanto antes convertirse en mamá, pero que su bebé nazca de un vientre de alquiler, pues a sus 31 años no quiere estropear su figura con un embarazo.

La socialité pone varios requisitos para contratar a la mujer que traiga al mundo a su hijo: que sea una mujer joven, entre 20 y 25 años, casada, que ya tenga hijos, que no padezca ninguna enfermedad y que no tenga adicciones, además que sea de raza blanca.

El embrión que sea implantado será resultado de la unión de un óvulo suyo y esperma de su novio Kanye West, pues él también está deseoso de tener un bebé con Kim, pues según allegados, la pareja está más enamorada que nunca.